Nació el 26 de Abril 1986 en Zaragoza, España, Begoña Isabel Chávez Vargas era la única hija de Celia Chávez y Javier Vargas. Durante su infancia, ella era criada por su niñera, Juanita Moreno debido a los horarios de trabajo ocupados de sus padres. Cuando tenía 5 años su familia se mudó a Bilbao para que su madre pudiera cuidar de su abuelo que era viejo y muy enfermo. Desafortunadamente, el murió un poco después. A pesar de eso, su familia decidió a quedarse en Bilbao porque Begoña tenía muchos amigos allí.
Javier Vargas, el padre de Begoña.
Celia Chávez, la madre de Begoña.
Uno de sus recuerdos más aficionados, fue la primera vez que su padre le llevó al cine para ver “Un Día en la Playa”, una película clásica de España. Este fue el comienzo de su gran amor por las películas y la actuación. Tristemente, el padre de Begoña falleció en un accidente de coche cuando ella tenía 10 anos. Su madre que era demasiado molesta para continuar con la tradición del cine. Por eso, Begoña y sus amigos iban al cine después de la escuela cuando debería estar en clases de piano.
Begoña, en una producción de teatro con sus amigos en la escuela primaria.
Un cartel para la banda de Begoña.
Durante su juventud, Begoña asistió a la escuela de Santo Caterina de Vasco. Su clase favorita era literatura y después de estudiar Shakespeare se convirtió en una gran admiradora de su obra. Siempre le gusto la música y en la escuela secundaria cantaba en una banda llamada “La Banda de Panda”. Comenzó una relación intima con uno de los miembros del grupo, un chico llamado Chema Rodríguez.
Cuando tenía 19 años, Begoña se mudó a Madrid para asistir a Universidad donde estudió actuación. Para Begoña fue dificil a conocer algunos amigos en la nueva ciudad debido a su relación de larga distancia con Chema, quién le echaba de menos mucho. En su segundo año, ella tomó un curso de teatro de Shakespeare, donde conoció a tres personas que se convertirían en sus mejores amigos y compañeros de casa. Estos tres fueron Lola, Julián y Andrew. Ellos tenían muchas experiencias juntas, buenas y malas. Estas experiencias influyeron su vida y trabajo mucho como actriz.
Uno de sus recuerdos más aficionados, fue la primera vez que su padre le llevó al cine para ver “Un Día en la Playa”, una película clásica de España. Este fue el comienzo de su gran amor por las películas y la actuación. Tristemente, el padre de Begoña falleció en un accidente de coche cuando ella tenía 10 anos. Su madre que era demasiado molesta para continuar con la tradición del cine. Por eso, Begoña y sus amigos iban al cine después de la escuela cuando debería estar en clases de piano.
Cuando tenía 19 años, Begoña se mudó a Madrid para asistir a Universidad donde estudió actuación. Para Begoña fue dificil a conocer algunos amigos en la nueva ciudad debido a su relación de larga distancia con Chema, quién le echaba de menos mucho. En su segundo año, ella tomó un curso de teatro de Shakespeare, donde conoció a tres personas que se convertirían en sus mejores amigos y compañeros de casa. Estos tres fueron Lola, Julián y Andrew. Ellos tenían muchas experiencias juntas, buenas y malas. Estas experiencias influyeron su vida y trabajo mucho como actriz.